miércoles, 28 de septiembre de 2016

Nature versus Nurture: ¿un genio nace o se hace?

Miranda (La Tempestad) de Waterhouse, c. 1916
"A devil, a born devil, on whose nature
Nurture can never stick; on whom my pains,
Humanely taken, all, all lost, quite lost;
And as with age his body uglier grows,
So his mind cankers".


Esta cita aparece en la obra La Tempestad (William Shakespeare), en la cual Prospero se dirige a Ariel. La traducción podría ser: "Un diablo, nacido diablo, cuya naturaleza no admite educación; y en quien todo el esfuerzo que me tomé fue inútil, totalmente estéril. Igual que su cuerpo se afea con los años, su mente (su alma) se corrompe". Podéis ver el argumento de esta obra de teatro en el siguiente enlace.

¿Cómo son nuestros conocimientos, habilidades y/o nuestros principios éticos? Innatos (nature) o adquiridos (nurture). ¿El genio nace o se hace? Nuestro carácter es fruto de la interacción entre un genotipo y su ambiente; o por el contrario, el carácter es previo a esa interacción (más detalles en el libro de Matt Ridley, Qué nos hace humanos).
 

¿Qué sucede en la historia y/o en la economía?

Max Weber argumentaba en "La ética protestante del capitalismo", que el catolicismo tradicionalmente hostil a la usura y más favorable a la jerarquía que al individualismo potenciaba menos el progreso económico y la ciencia que el protestantismo, el cual incentivaba la responsabilidad individual. Para De Candolle, botánico suizo, el genio más que nacer, se hace. Su tesis se apoyaba en las cifras sobre el número de científicos entre la población europea. Mientras que los científicos en Suiza e Inglaterra estaban en mayor proporción que la media europea, en Portugal y España ocurría lo contrario. Holanda había dado muchos científicos a lo largo del siglo XVIII, pero menos que Francia, Inglaterra y Alemania en el XIX. De Candolle, argumentaba que estos datos reflejaban el grado en el que la ciencia se potenciaba en cada momento y lugar. En Suiza, por ejemplo, abundaban los científicos procedentes de países en los cuales la ciencia no daba muchos individuos destacados. Al igual que Weber, De Candolle indicaba que una religión autoritaria constituía un elemento negativo para el desarrollo de la ciencia (más información en este excelente blog).

Mucho más recientemente Davide Cantoni ha desmontado la tesis clásica sobre que los protestantes son más eficientes e industriosos que los católicos. Este autor ha comprobado en 272 ciudades alemanas (162 luteranas, 88 católicas y 21 calvinistas) que la religión no explica las diferencias de crecimiento entre unas y otras a lo largo de 600 años (1300-1900). Dicho de otra forma, la religión no importa a la hora de explicar el progreso económico.

Y la Revolución Industrial, ¿por qué surgió en Inglaterra? El profesor Gregory Clark realiza una polémica interpretación en su libro A Farewell to Alms. A brief Economic History of the World (2007). Tenéis un resumen de prensa aquí y una excelente reseña del profesor Rosés en este documento. Según Clark, la principal causa del atraso económico de los países en desarrollo son las actitudes y los valores de los trabajadores. Este autor minusvalora las instituciones, las carencias educativas y la innovación tecnológica.

Y vosotros estimados lectores qué pensáis (os dejo un fragmento del libro de Matt Ridley aquí). ¿Creéis que los seres humanos son el resultado de una interacción entre su naturaleza y el entorno, o por el contrario el debate debería continuar?