lunes, 17 de junio de 2013

Islandia: una salida diferente a la crisis económica

Original en canalviajes
Hace unos días En Portada (TVE) emitió el excelente documental sobre Islandia titulado "El milagro islandés". Os recuerdo el contexto. En 2008, a consecuencia de la crisis de las hipotecas subprime, el banco privado más importante de Islandia, Landsbanki, quebró. El gobierno islandés decidió cubrir las cuentas que los clientes holandeses y británicos tenían en Icesave (una filial online de Landsbanki implantada en Holanda y en el Reino Unido). Sin embargo, los ciudadanos islandeses se negaron rotundamente a pagar los casi 4.000 millones de euros que habían perdido los ciudadanos holandeses y británicos. En marzo de 2010 la población islandesa rechazó dicho acuerdo mediante un referéndum por una mayoría de un 93%. El 9 de abril de 2011, un 60% de los electores islandeses se volvió a oponer al acuerdo firmado entre su Gobierno y los gobiernos holandés y británico. A consecuencia de ello, la Comisión Europea demandó a Islandia por negarse a cubrir las cuentas de los clientes holandeses y británicos de Icesave. En enero de 2013 el tribunal de la Asociación Europea de Libre Cambio (AELE) dio la razón a Reikiavik en el contencioso que le enfrentaba a la CE (podéis consultar la página de la European Free Trade Association, EFTA). La salida de la crisis por parte de Islandia está siendo menos dramática debido a la devaluación de su moneda, a que el gobierno se ha limitado a recomprar los préstamos de los particulares y de las empresas de Islandia (en otras palabras, los accionistas han tenido que asumir las pérdidas sobre los activos extranjeros) y finalmente a una política económica mucho menos austera (2009, firma de un pacto de estabilidad social).

En el caso español, Sala-i-Martín afirmó que si se hubiese dejado caer a los bancos con problemas la historia podría haber sido distinta (¿Hay que dejar caer a los bancos?). No obstante, la situación financiera española (mapa de las entidades financieras) es un poco diferente porque las principales quiebras se han producido en las cajas de ahorro que estaban controladas por los gobiernos autonómicos. Los consejos de dirección estaban formados por políticos del psoe, pp, iu y partidos nacionalistas, además de sindicalistas. Demasiados políticos que jamás habían sido financieros. Asimismo recientemente el FMI ha reconocido que subestimó el efecto de la austeridad sobre el desempleo (en concreto, el economista Olivier Blanchard). El tiempo dirá si la política económica ha sido la adecuada.