domingo, 22 de septiembre de 2013

Alemania y las reformas Hartz


Original aquí
Hoy domingo 22 de septiembre se han celebrado las elecciones en Alemania con una victoria holgada de Angela Merkel y la CDU (Unión Demócrata Cristiana). En gran parte de Europa se asume la importancia de las elecciones alemanas para la recuperación económica europea. Más información sobre las elecciones alemanas aquí y aquí. También podéis consultar la página del Bundestag y sobre la situación económica la página del Bundesbank.

Entre los años 2002 y 2005 el canciller alemán Gerhard Schröder impulsó la denominada Agenda 2010 para estimular el crecimiento económico y reducir el elevado desempleo. Se suele argumentar que Alemania está mejor que el resto de los países europeos porque hizo las reformas necesarias a tiempo. Asimismo también se suele argumentar la gran coalición en noviembre de 2005 entre la CDU y el SPD (Partido Socialdemócrata) que puso a Angela Merkel como canciller. En esta entrada vamos a analizar brevemente las reformas laborales.



Las reformas realizadas en Alemania se centraron sobre el mercado laboral, el sistema de seguridad social, una reforma fiscal (con reducciones del impuesto sobre la renta y del de sociedades), la reforma de la sanidad pública (introducción del copago y limitaciones en la cobertura pública) y la reforma del sistema de pensiones (aumento de la edad efectiva de jubilación). Más detalles aquí

Las reformas laborales, denominadas Hartz I-IV (más información sobre Peter Hartz aquí y aquí), tenían como objetivo mejorar la situación de los trabajadores desempleados. Hartz I consistió en la creación de Agencias de Servicios Personales en las Oficinas de Empleo. Se introdujo un sistema de formación para que los desempleados pudieran adecuar sus habilidades (oferta de trabajo) a las demandas del mercado. Hartz II estimulaba el fomento del autoempleo y los “mini-jobs” (empleo a tiempo parcial poco cualificado, generalmente ligado a trabajos domésticos, restauración y comercio minorista; una visión crítica aquí) con salarios inferiores a 400€ al mes exentas de contribuciones sociales. Hartz III propició que las oficinas de empleo se convirtiesen en job-centers para sus “clientes” (desempleados). Hartz IV reorganizó el sistema de prestaciones por desempleo reduciéndose los beneficios contributivos y fusionándose el sistema de subsidios para desempleados de larga duración con otras ayudas sociales no contributivas para personas sin ingresos. En este sentido, como se decía anteriormente se eliminaron las cotizaciones sociales a cargo del empleado para aquellos salarios inferiores a los 400 euros (actualmente 450 euros). Para salarios comprendidos entre 400 y 800 euros se ha establecido una escala creciente de contribuciones. Paralelamente se introdujeron requisitos más rigurosos para percibir el subsidio por desempleo. En primer lugar, se limitó el periodo de recepción de la prestación contributiva a 18 ó 12 meses en función de si se superaban o no los 55 años. Para los parados de larga duración, se creó un nuevo subsidio de suma fija (no ligada a los últimos ingresos) que se combina con las ayudas de asistencia social. En la práctica, se trata de una renta básica para aquellos hogares sin otros ingresos ni patrimonio. Asimismo el rechazo de ofertas de empleo puede conllevar una reducción de hasta el 30% de la prestación.

Los resultados no se hicieron esperar: la tasa de actividad aumentó del 73,8% en 2005 al 77,1% en 2012, mientras que la tasa de paro disminuyó del 11,3% en 2005 al 5,5% en 2012. Otros factores que han coadyuvado a la mejora del mercado laboral fueron la gestión empresarial y el sistema de educación dual. Por una parte, la participación de los trabajadores vía sindicatos en la gestión de las empresas ha desempeñado un papel importante en la contención salarial y en la adopción de medidas de flexibilidad en las empresas. Así por ejemplo, muchas empresas alemanas han aprovechado la menor demanda durante la crisis para formar a sus trabajadores, en lugar de despedirlos, obteniendo una ventaja para cuando la actividad económica vuelva a repuntar (Kurzarbeit). Por otra parte, el sistema de educación dual, que fomenta la educación profesional, ha estimulado la incorporación de los jóvenes en el mercado laboral: en la actualidad Alemania tiene su tasa de desempleo juvenil más baja en los últimos 20 años (8,1%). 

¿Cuáles han sido los problemas ocasionados por las reformas Hartz?
1. Los desempleados han visto reducidos sustancialmente sus ingresos, lo cual ha aumentado el riesgo de pobreza de este colectivo.
2. Aquellos trabajadores con contratos temporales (o con contratos a tiempo parcial) han experimentado un aumento de su riesgo de pobreza superior a la media de la eurozona.
3. El crecimiento significativo del colectivo de trabajadores con bajos salarios han convertido a los mini-jobs en algo más duradero de lo que sería deseable.
4. Gestión ineficiente y cara en los nuevos job-centers que ha generado una inseguridad jurídica con miles de demandas judiciales.

En la actualidad y de forma resumida Alemania es una economía industrial con un mercado fuertemente regulado, con altos costes salariales e impuestos relativamente altos, con sindicatos influyentes y mucha intervención pública. Asimismo Alemania tampoco ha deslocalizado en exceso su producción industrial. La fortaleza económica alemana sigue residiendo sobre sectores industriales tradicionales (construcción de vehículos y de maquinaria, química, electrotécnica, tecnología médica, aparatos ópticos y protección del medioambiente) articulados alrededor de una extensa variedad de medianas y grandes empresas orientadas hacia el liderazgo en el mercado global. De hecho, las empresas alemanas están reorientando cada vez más sus estrategias de exportación hacia los mercados emergentes de los BRICs (Brasil, Rusia, India y China).