martes, 9 de febrero de 2016

China y el futuro de la economía mundial

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Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), China acumula más de 2 billones de dólares y casi 700,000 millones de euros. De hecho, la economía china tiene reservas suficientes para cubrir sus exportaciones durante veinte meses (más detalles aquí). ¿Qué significa esto en términos comparativos? Dos ejemplos muy significativos: (i) las reservas chinas en dólares duplican al PIB anual español o (ii) las reservas suecas únicamente lograrían cubrir cuatro meses de sus exportaciones. En otras palabras, si las autoridades chinas quisieran hacer caer el valor del dólar o del euro simplemente inundarían el mercado de dólares y euros. La economía china ha logrado reunir esta ingente cantidad de reservas gracias a sus continuos superávit comerciales y a tasas de crecimiento del PIB en torno al 10% desde la década de 1990 (datos aquí).


Probablemente gracias a esta solidez económica, el renminbi se ha convertido en una de las divisas de reserva del FMI. Hagamos un poco de historia. El sistema de tipo de cambios fijos pero ajustables creado en Bretton Woods (1944) entró en crisis desde mediados de la década de 1960, debido a las cada vez mayores dificultades que tenía la Reserva Federal para cambiar oro por los dólares acumulados por el resto de los Bancos Centrales de las distintas economías mundiales. En este contexto, el FMI decidió crear en 1969 unos activos de reserva denominados Derechos Especiales de Giro (DEG, en inglés "Special Drawing Rights"). Tras la declaración de no convertibilidad del dólar en oro efectuada en 1971 por el presidente Nixon, y por extensión de la quiebra del sistema de Bretton Woods, el valor de los DEG se estableció tomando como referencia una cesta que incluía las monedas de los países económicamente más importantes: EEUU, la República Federal Alemana, Japón, Reino Unido y Francia. A finales de la década de 1990, la cesta del FMI se conformó con el dólar, el euro, el yen japonés y la libra esterlina. En 2011, el dólar representaba el 42.0 % de la cartera de los DEG; el euro, el 37.4 %; la libra esterlina, el 11.3 %; y el yen japonés, con el 9.4 %. Con la entrada del renminbi el próximo 1 de octubre de 2016, estos porcentajes serán los siguientes: dólar 41.73%, euro 30.93%, renminbi 10.92%, yen 8.33% y libra esterlina 8.09% (detalles aquí). 

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En la actualidad, las tasas de crecimiento de la economía china se están ralentizando. De ahí que las autoridades chinas apuesten por una devaluación competitiva. Esto podría tener un efecto contagio sobre otros países emergentes -por ejemplo, Brasil y Rusia- que apostarían por una devaluación competitiva de sus monedas. En este estado de cosas, se mantendrían los precios bajos (deflación) en EEUU, Europa y Japón con políticas monetarias expansivas (tipos de interés muy cercanos a 0 e incluso negativos). Paralelamente la fuga de capitales de los mercados emergentes (entre otras cosas para comprar deuda pública de EEUU, Europa y Japón) hará que el renminbi, el real o el rublo sigan depreciándose (a no ser que los países emergentes consuman sus reservas o adopten medidas -subidas de los tipos de interés- para defenderlas).

Como respuesta a esto EEUU decidió elevar los tipos de interés un cuarto de punto, por primera vez desde 2006, en diciembre de 2015 (aquí y aquí), para situarlos en una horquilla comprendida entre el 0.25% y el 0.50%. ¿Qué implicaciones tendrá esto para la economía mundial? En principio, dos muy claras (a corto plazo veremos si las economías emergentes pueden aguantar esta subida de los tipos de interés).

1. Algunos países emergentes (por ejemplo, Brasil, Turquía, Sudáfrica y Rusia) podrían experimentar una huída de capitales que debilitaría la confianza de los inversores aumentaría la presión sobre la confianza de los inversores (los temores de Moody's son evidentes).

2. Una disminución de los precios del petróleo (aquí, aquí y aquí) podría provocar una recesión económica en países dependientes del crudo -Brasil, Rusia o Venezuela- que incrementaría el riesgo de impago de estos países.

Llegados a este punto conviene que recapitulemos. Tras la crisis financiera del 2008 iniciada en EEUU y el incremento de la deuda pública en los países más industrializados y ricos, muchos países emergentes compraron deuda de estos países y adquirieron numerosos compromisos financieros que a lo mejor ahora no pueden cumplir (dicho de otra forma, los países emergentes se están endeudando y pueden tener dificultades para hacer frente a su deuda externa). De hecho, el Banco Mundial y el FMI se están preparando para posibles rescates (y/o préstamos) a algunos gobiernos como Brasil, Nigeria, Ecuador o la propia Rusia.

¿Cuál es la diferencia entre 2008 y 2016? Muy sencilla. El peso y la importancia de los países emergentes es actualmente mucho mayor, de modo que un aumento de sus dificultades financieras podría suponer un impacto superior sobre el conjunto del crecimiento mundial. Más temores. La reciente suspensión del mercado bursátil en China en enero de 2016 está provocando que las sospechas sobre la desaceleración económica del gigante asiático sean algo más sospechas. Es más, es posible que la desaceleración sea más rápida de lo que se pensaba y que el estallido de su burbuja crediticia e inmobiliaria esté mucho más cerca (aquí, aquí y aquí). ¿Por qué podría estar más cerca? Por la devaluación del yuan en junio del 2015. Además actualmente la economía china es responsable del 15-20% de la actividad económica mundial y es un comprador clave de materias primas como petróleo, cobre y hierro. Así que cualquier desaceleración en la economía asiática va a afectar y mucho al resto del mundo.
- Seguir leyendo: http://www.libremercado.com/2016-02-07/crece-el-temor-al-estallido-de-una-crisis-de-deuda-publica-1276567176/
Ahora imaginemos un país con poco (o insuficiente) crecimiento económico que genere empleo, fuertemente endeudado (deuda pública elevada), tipos de interés bajos, niveles de precios bajos, tasas de crecimiento demográfico muy bajas y en un contexto donde la robotización avanza a marchas forzadas. ¿A qué se nos ocurren varios países? Se avecina un panorama muy interesante. Continuará próximamente.